Amantes del arte, del senderismo y de la espiritualidad, recorred los caminos del turismo religioso para descubrir tres patrimonios: un patrimonio edificado, un patrimonio natural y un patrimonio inmaterial.
Algunas rutas atraviesan toda Francia, e incluso van más allá de sus fronteras. Se trata, claro está, de los Caminos hacia Santiago de Compostela, inscritos en el Patrimonio Mundial de la Humanidad. Otras recuperan la herencia propia de una comunidad o de un periodo de la historia : desde las rutas del arte románico hasta la ruta del patrimonio judío de Alsacia, pasando por los circuitos de las capillas de montaña, por poner un ejemplo.
Aquí, el visitante siempre encontrará una invitación para volver a las raíces.
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